Los mayas fueron una gran civilización que se asentó en centroamérica, cuyo inicio data entre el siglo XX a. C. hasta su apogeo entre los años 200 – 900 d. C. y su declive en la conquista de América durante el siglo XV d. C.
Los mayas constituyeron una cultura que se desarrolló en mesoamérica por un largo tiempo. Tuvieron grandes avances en matemáticas, escritura, arquitectura, astronomía, así como su propia organización social, política y religiosa que influyó en el desarrollo de culturas posteriores hasta la actualidad.
Ubicación de la civilización maya
Los mayas ocuparon la zona de la Península de Yucatán (México) y sus alrededores, donde levantaron pirámides, monumentos y templos de gran tamaño.
En la actualidad ocuparían el territorio de varios países de centroamérica tales como: parte de México, Belice, Guatemala y parte de El Salvador y Honduras. Toda esta área geográfica tiene una topografía variable, con áreas de volcanes, montañas y áreas selváticas con algunas áreas costeras semi-desérticas.
Hoy en día existen varias ruinas de las principales ciudades mayas: Yaxchilán, Tulum, Cuello, Coba, Copán, Palenque y Chichén Itzá.
Características de la cultura maya
Entre las principales características que definen a la cultura maya podemos encontrar las siguientes:
Fueron una de las civilizaciones más importantes en América e influyeron en el surgimiento y costumbres de las nuevas culturas.
Se encontraban en la zona central de América, precisamente en la península de Yucatán y alrededores.
Eran politeístas, es decir creían en varios dioses y los relacionaban con la naturaleza.
Su economía se basaba en la agricultura, la cual se realizaba en las afueras de las ciudades-estado por los campesinos.
Desarrollaron grandes conocimientos en matemática, astrología, escritura y más.
Construían grandes pirámides como templos de veneración a sus dioses y centros sociales.
La religión de la cultura maya
Los mayas eran politeístas, adoran varios dioses ligados con la naturaleza. La interpretación de las deidades estaba ligada al calendario y a la astronomía. Los principales dioses fueron Hunab Ku e Itzamná, pero tenían dioses de la lluvia, viento, sol, agricultura, muerte, guerra, etc..
Existen algunas similitudes religiosas mayas con los aztecas, probablemente debidas a las conexiones cercanas que pudieron tener en sus orígenes. Las creencias religiosas de los mayas quedaron plasmadas en el famoso libro Popol Vuh, libro de los consejos o la biblia de los mayas.
Los principales responsables de la religión eran los sacerdotes, que se dedicaban al culto, a actos adivinatorios y sacrificios rituales. Para la adoración de los dioses, los mayas construían pirámides como templos de adoración.
Dioses de los mayas
Entre los principales dioses mayas podemos destacar los siguientes:
Nombre
Función
Hunab Ku
Dios principal, creador de todos
Itzamná
Dios de la sabiduría
Ixchel
Diosa de la fertilidad y el agua
Yum Kaax
Dios de la agricultura
Kauil
Dios del fuego y de la medicina
Kukulkán
Dios del agua y viento
Organización política y social
Organización política
En cuanto a la organización política, los mayas formaron ciudades-estado con cierta independencia, gobiernos propios y líderes políticos con cargos divinos y hereditarios. El líder Halach uinic de cada ciudad-estado también era el principal líder guerrero de su comunidad.
Aunque se organizaban políticamente en estados con formas de gobierno independientes, todos formaban en conjunto la civilización maya, con las mismas costumbres y religión.
Ruinas de Chichen Itzá, una de las ciudades-estado más importante de la cultura maya.
Organización social
La organización social de los mayas estaba dividida jerárquicamente de la siguiente manera:
Sacerdotes: pertenecientes a los miembros de la clase religiosa. Se los creía capaces de comunicarse con los dioses, razón por la cual se les daba el poder supremo.
Gobernantes: se encontraban las familias encargadas de gobernar las ciudades-estado de la cultura maya. Los gobernantes vestían de una manera particular y ostentosa que los diferenciaba del resto.
Nobleza: conformada por jefes guerreros, altos funcionarios, caciques y algunos comerciantes.
Artesanos y campesinos: solían vivir en las afueras de la ciudad en bajas condiciones económicas. En algunos casos, los campesinos eran considerados esclavos.
Esclavos: los miembros más bajos de la sociedad maya. Ejercían trabajos para la nobleza y el estado de manera forzosa.
Economía de la cultura maya
La economía de los mayas se basó en la agricultura, donde se producía principalmente maíz, frijoles y algunos tubérculos, tales como el poroto y batata.
A través de sus cultivos producían medicinas, tejidos y materiales de construcción. Su agricultura fue muy desarrollada gracias a sus técnicas avanzadas de irrigación de los suelos a través de sistemas de canales que proporcionaban agua en la estación seca y mantenía a los cultivos durante todo el año.
Vestimenta de la cultura maya
La indumentaria dependía del nivel social y la jerarquía política en cada ciudad-estado.
Las mujeres de la clase baja o agricultores vestían faldas largas y camisas amplias hechas de algodón, las cuales podían bordar con muchos colores. A su vez, los hombres vestían un «pati», especie de calzón básico y tenían el pecho descubierto.
La familia real y servidores del estado usaban atuendos más elaborados, con incrustaciones de plumas y piedras. Vestían también con cinturones y sandalias.
Conocimientos de la cultura maya
Entre los conocimientos y descubrimientos que se destacan de la civilización y cultura maya se encuentran:
Tuvieron un gran conocimiento de matemáticas avanzado, con uso de decimales y del cero.
Desarrollaron una escritura jeroglífica de avanzada para la época.
Utilizaron técnicas de riego y agricultura avanzadas que les permitieron cultivar durante todo el año, a pesar de las épocas de sequía.
Eran expertos astrónomos, conocimiento que utilizaron para el beneficio de la agricultura.
Desarrollaron el calendario civil de 365 días por año, como el que usamos en la actualidad. Además crearon otros calendarios complejos como un calendario religioso de 260 días.
Fin de la cultura maya
Una de las teorías establece que debido al gran crecimiento demográfico y al aumentar necesidades de alimentación, se agotaron los recursos naturales y esto sumado a largos periodos de sequía fueron disminuyendo y debilitando la civilización.
Otra teoría es que tribus invasoras procedentes del norte fueron debilitando a los mayas. Y fueron las culturas españolas con la conquista de América quienes terminaron por destruir esta cultura que ya se encontraba en total declive.
La cultura olmeca fue una civilización aparecida durante el Preclásico mesoamericano. Su área de influencia abarcó el sureste del actual estado de Veracruz y el oeste de Tabasco. Además, se han encontrado restos arqueológicos que confirman su presencia en otras zonas de Mesoamérica, llegando a Guatemala, Belice o el Salvador.
Esta cultura comenzó a desarrollarse alrededor del 1500 a. C. Su influencia en las civilizaciones posteriores ha provocado que muchos historiadores la denominen como la cultura madre de Mesoamérica. Entre otros aspectos, los olmecas fueron los inventores del calendario, del juego de la pelota o, según algunos autores, del número 0.
Cabezas 3, 4 y 9 en la primera sala de la cultura Olmeca del Museo de Antropología de Xalapa, Veracruz – Fuente: Mag2017 [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)]
Sus principales centros urbanos fueron La Venta, Tres Zapotes y San Lorenzo. En todos ellos establecieron un sistema político y social en el que la religión estaba íntimamente unida al ejercicio del poder. Se trataba, además, de una sociedad muy jerarquizada, dividida entre la élite y el resto del pueblo.
La economía de la cultura olmeca estaba basada en la agricultura, aunque también desarrollaron actividades comerciales. Por otra parte, también destacaron en el ámbito artístico, en el que sobresalen las diecisiete cabezas colosales encontradas a lo largo de su territorio.
Origen e historia
No existen demasiados datos sobre el origen de esta cultura más allá de lo que los investigadores han descubierto a partir de los restos arqueológicos. Está considerada como una de las culturas más antiguas de la región, motivo por el que se considera como la madre de la civilización en Mesoamérica.
Origen
La mayoría de los historiadores afirman que los olmecas llegaron a Mesoamérica sobre el año 1500 a. C., aunque existe otra corriente que retrasa su llegada al 1200 a. C. En ambos casos, el periodo se enmarcaría en el Preclásico medio.
Sí existe coincidencia en señalar que se asentaron en una zona muy amplia y que la población continuó incrementándose mediante migraciones hasta el 400 a. C.
Durante esos siglos los olmecas levantaron una serie de ciudades importantes y bastante pobladas. Sin embargo, no se trató de una civilización unificada, ya que cada asentamiento contaba con su propio gobierno y sistema social. Por lo tanto, la olmeca está considerada como un área de influencia cultural y no como una entidad política.
No se conoce cual es el origen de la población que formó la cultura olmeca. Algunos restos encontrados parecen indicar que existieron asentamientos previos con características similares en Chiapas y en el centro de Oaxaca, pero no hay ninguna teoría consensuada sobre ellos.
Tampoco se conoce quienes fueron sus descendientes, ya que los historiadores no han llegado a un acuerdo sobre el tema.
Historia
La cultura olmeca estuvo dividida en tres periodos principales a lo largo de sus siglos de historia. Normalmente, los historiadores utilizan la cronología de sus tres centros principales como hilo conductor de su historia.
San Lorenzo
San Lorenzo fue el asentamiento en el que empezaron a desarrollarse las principales características de la cultura olmeca. Esta fase comenzó sobre el 1200 a. C. y se prolongó hasta el 900 a. C.
La facilidad para el cultivo del maíz por su situación geográfica, cerca del río Coatzacoalcos (Veracruz) fue una de las causas del ascenso de esta ciudad. Sobre el 1150 a. C. comenzaron a construirse edificios que contaban con todos los elementos característicos de esta cultura, convirtiendo a la ciudad en una de las más habitadas de la época.
En el año 900 a. C., la ciudad fue atacada y muchos de sus edificios fueron destruidos. Otros sobrevivieron enterrados, mientras que algunas esculturas ceremoniales fueron trasladadas a La Venta.
La Venta
Con el abandono de San Lorenzo, el centro ceremonial de La Venta pasó a ser la ciudad más poderosa entre los olmecas, situación que se mantuvo hasta el 400 a. C.
La Venta fue el centro ceremonial más importante dentro de la cultura olmeca. La ciudad fue construida en el actual estado de Tabasco, en el lugar que hoy ocupa el municipio de Huimanguillo. En su mejor momento llegó a contar con 18 000 habitantes.
Muchos habitantes del asentamiento destruido emigraron a La Venta, algo que provocó, incluso, cambios en el curso de algunos ríos.
Fue en este centro ceremonial, en el 800 a. C., donde los olmecas empezaron a construir las primeras pirámides en Mesoamérica. Entre estas destacó la llamada Gran Pirámide, levantada en el periodo de mayor esplendor de la ciudad.
Tres Zapotes
Sobre el 400 a.C., La Venta comenzó a perder su posición como principal centro ceremonial olmeca. Ese puesto pasó a ser ocupado por Tres Zapotes. Sin embargo, esta ciudad no alcanzó el desarrollo de las anteriores, ya que la cultura olmeca se encontraba ya en decadencia.
Fin de la Cultura Olmeca
Esta etapa de decadencia se prolongó hasta el 31 a. C., cuando comenzó el periodo Clásico. Las hipótesis que explican esa caída son variadas, sin que exista consenso entre los expertos.
Así, algunos culpan a fenómenos naturales que provocaron un descenso en las cosechas. Además, se apunta a un posible terremoto y a la actividad del volcán Los Tuxtlas como causantes de esa decadencia.
Otra teoría, sostenida por el hallazgo de esculturas humanas mutiladas, señala que pudieron producirse disturbios políticos. Estos habrían tenido el propósito de acabar con el poder absoluto de los gobernantes olmecas.
Ubicación geográfica y temporal
La cultura olmeca, considerada como la primera gran civilización en Mesoamérica, nació durante el periodo Preclásico.
Los primeros miembros de esta cultura llegaron a la zona sobre el 1500 a. C. y mantendrían su presencia hasta casi la llegada del Periodo clásico. No obstante, su mayor apogeo lo alcanzó entre el 1200 a. C. y el 400 a. C., con la construcción de tres centros político-religiosos de gran importancia: San Lorenzo, La Venta y Tres Zapotes.
Ubicación geográfica
Los asentamientos principales de la cultura olmeca se localizaron en el sureste de los estados mexicanos de Veracruz y Tabasco. Sin embargo, su influencia llegó más allá y han podido encontrarse restos en buena parte de Mesoamérica.
Así, algunos hallazgos realizados en Chiapas, en los valles centrales de Oaxaca y en el Istmo de Tehuantepec México) han llevado a pensar que esas zonas pudieron ser los lugares de origen de los olmecas.
Igualmente, también se han encontrado restos de su cultura en Guatemala, El Salvador, Belice, Honduras y Nicaragua.
Características generales
Los olmecas desarrollaron una cultura que ha sido considerada como la madre de las civilizaciones mesoamericanas. Esto es debido a su influencia en las culturas posteriores, que se puede comprobar en las creencias religiosas o en la organización política y social.
Etimología de su nombre
En realidad, nadie conoce que nombre se daban a sí mismos los propios olmecas. El término “olmeca” pertenece a la lengua azteca y su significado es “habitante de la región del hule” y fue usado por los mexicas para nombrar a varios pueblos diferentes que habitaban Veracruz y Tabasco.
No fue hasta el siglo XX cuando los arqueólogos empezaron a utilizar ese término, olmeca, con la cultura que hoy se denomina de tal modo.
Religión
La religión olmeca recogió todos los aspectos importantes que después aparecerían en las creencias de civilizaciones posteriores. Se trataba de una religión politeísta, con dioses asociados a la agricultura y otros elementos naturales, como los astros o los animales.
En el centro de sus creencias se encontraba el jaguar, animal que tiene una especial importancia en su arte. Las representaciones solían mostrarlo con la boca característica de las esculturas olmecas, con el labio superior muy grueso y el inferior hacia abajo.
Otros animales que adquirieron categoría divina fueron el caimán o los sapos. Muchas veces, se mezclaban partes de varios animales en las estatuas ceremoniales.
Por otra parte, los gobernantes eran considerados descendientes de los dioses y se pensaba que tenían poderes sobrenaturales.
Lengua y escritura
Una de las innovaciones que se le atribuyen a la cultura olmeca es el desarrollo de un sistema de escritura, el primero en toda Mesoamérica.
Esta afirmación está basada en dos descubrimientos realizados en 2002 y en 2006, respectivamente. En ambos casos se trataba de una serie de símbolos grabados en bloques y que fueron datados entre el 650 y el 900 a. C. Estas fechas suponen una mayor antigüedad que la de las primeras escrituras de los zapotecas.
Los glifos descubiertos en 2002, en San Andrés Tabasco, mostraban mucha similitud con los jeroglíficos que después usarían los mayas. Por su parte, el llamado Bloque de Cascajal, encontrado en 2006 cerca de San Lorenzo, contenía 62 símbolos.
Calendario
Aunque el calendario recibe el nombre de méxica o maya, en realidad su primera versión fue elaborada por los olmecas.
Este calendario tiene dos versiones: la maya, que medía los ciclos astronómicos; y la méxica, de uso cotidiano. En ambos casos estaban basados en un año sagrado, de 260 días, y en uno natural, de 365 días.
Organización política
Las primeras comunidades olmecas eran eminentemente agrarias. Esto les llevó a construir asentamientos estables y, en consecuencia, a organizarse políticamente.
Al principio su organización era bastante igualitaria, con grupos familiares que cultivaban tierras comunitarias y repartían los beneficios. Sin embargo, este sistema comenzó a cambiar pronto.
Una de las teorías que explican ese cambio hacia un sistema político jerarquizado afirma que las familias que se apoderaron de las mejores tierras se convirtieron en la élite de los asentamientos.
Junto a la posesión de tierras, el otro factor importante en la aparición de una clase dirigente fue la religión. Los gobernantes y los sacerdotes pertenecían a la élite y esa posición privilegiada era justificada por ser el deseo de los dioses.
Religión y poder
El sistema político olmeca era una teocracia, ya que los gobernantes eran considerados descendiente de los dioses y, por lo tanto, sus representantes. En la mayoría de las ocasiones, los altos cargos políticos y religiosos eran acaparados por la misma persona.
Chichimecatl
Aunque también eran denominados chamanes, el nombre del jefe en los asentamientos olmecas era Chichimecatl. Los sacerdotes participaban también en las labores de gobierno y eran los encargados de predecir las lluvias y las cosechas.
Su legitimidad, como se ha señalado, provenía de la religión y el pueblo pensaba que tenían poderes sobrenaturales.
Organización social
Como ocurre en otros aspectos, la información sobre la organización social de los olmecas es bastante escasa. Por ese motivo, casi todo lo que se conoce proviene de los estudios de los restos arqueológicos y de la interpretaciòn realizada por los expertos.
Según las teorías más aceptadas, la sociedad creada por los olmecas estaba compuesta por varios estamentos. En su cúspide, una minoría que dirigía la política y la religión. En la base, el resto del pueblo.
Uno de los aspectos característicos de esta estratificación social era la imposibilidad de cambiar de clase. La pertenencia a uno de estos estamentos venía marcada por el nacimiento y se permanecía en él hasta la muerte.
Lo misma rigidez aparecía con las profesiones: los políticos se encargaban de gobernar, los sacerdotes de las ceremonias religiosas y el resto a las tareas agrícolas o de construcción. El motivo de este inmovilismo era que, según sus creencias, eran los dioses quienes decidían a qué se dedicaba cada persona.
Clase dominante
La clase dominante, una especie de nobleza, era la que gozaba de todos los privilegios sociales. Esta élite estaba compuesta por los gobernantes políticos, los sacerdotes y por los militares. En algunas zonas, de acuerdo a los expertos, también los comerciantes podían formar parte de esta clase social.
Clase subordinada
El resto de la población, la mayoría, no poseía apenas privilegios. Estos subordinados eran los encargados de realizar los trabajos más duros, ya que se suponía que, al contrario que la élite, no tenían relación con los dioses.
El principal cometido del pueblo llano era trabajar en las tierras de cultivo. Aunque no existen muchos datos, se piensa que la cosecha conseguida era entregada íntegra a la clase dominante.
División territorial
Como se ha señalado, los olmecas no crearon una unidad política única. De esta forma, sus ciudades y asentamientos contaban con gobierno propio y mantenía su independencia.
Entre estos asentamientos destacaban los grandes centros ceremoniales, como fue el caso de San Lorenzo o La Venta. Estos núcleos urbanos eran el centro de la cultura olmeca y contaban con una jerarquización social aún mayor que en otros lugares. La élite de estas ciudades tenían más poder que la de los pueblos menores.
Por otra parte, según los restos encontrados en San Lorenzo, la división social también era visible en el interior de las ciudades. Así, las élites residían en áreas construidas expresamente para ellos, sin mezclarse con la clase más baja.
Economía
La actividad económica más importante de la cultura olmeca era la agricultura. Además, se conoce que los olmecas practicaron el comercio de manera habitual. Por último, también eran diestros en la caza y la pesca.
Agricultura
La agricultura era la base de la economía olmeca, además de ser la principal fuente de alimentación y de productos para el comercio. Buena parte de esta importancia provenía de la capacidad de aprovechar los terrenos y de los métodos de riego que implantaron.
Una de las técnicas agrícolas desarrolladas por los olmecas fue la denominada agricultura de Roza. Esta consistía en plantar de manera semi-uniforme en una superficie, normalmente situada en las orillas de los ríos.
Como sucedería en civilizaciones posteriores, el maíz era el cultivo más importante para los olmecas. Además, también se cosechaban aguacates, batatas, frijoles, chile o cacao. Este último fue uno de los elementos más valiosos a la hora de comerciar.
Tal y como se ha señalado, los olmecas desarrollaron sistemas de riego novedosos para sacar el máximo partido posible a sus tierras de cultivo. Mediante canales, por ejemplo, lograban que el agua llegara a los lugares que les interesaban y, además, evitaban las inundaciones.
Pesca y caza
Aunque por detrás del peso que tenía la agricultura, otras actividades también eran importantes dentro del sistema económico olmeca. Entre estas, la caza y la pesca, que además de aportar alimentos también servían para obtener recursos para comerciar.
En el caso de la caza, sus presas más frecuentes eran las aves o los venados. Por su parte, los olmecas aprovecharon los ríos cercanos a sus asentamientos para pescar diversos tipos de especies.
Comercio
Las actividades comerciales desarrolladas por los olmecas fueron aumentando con el paso del tiempo. Uno de los factores que contribuyeron a este crecimiento fue la creación de rutas de comunicación para poder comerciar a gran escala. Normalmente, preferían el uso de vías fluviales para transportar los productos que querían intercambiar.
Los olmecas comerciaban mediante el intercambio, ya que no existía ningún tipo de moneda. Algunos de sus productos principales provenían de la agricultura y de la caza, aunque también fueron conocidos por el comercio de hule, objetos de artesanía y cerámica.
Con el tiempo, sus comerciantes comenzaron a intercambiar también piedras semipreciosas, elementos para las ceremonias y algunos objetos exóticos.
Cultura
Los aportes de la cultura olmeca en la gastronomía, el arte o las tradiciones fueron recogidos por las civilizaciones mesoamericanas posteriores. Entre las más importantes se encuentran el juego de la pelota, la creación del calendario o la construcción de pirámides.
Gastronomía
La gastronomía olmeca estaba basada en sus principales actividades económicas: la agricultura, la caza y la pesca. Para obtener todos los nutrientes necesarios, los olmecas debieron desarrollar técnicas para aprovechar los recursos de su entorno. En este sentido, una de sus innovaciones fue la creación de platos que combinaban alimentos vegetales y animales.
Dentro de lo que obtenían de la agricultura destacaba el máiz, hasta el punto de estar considerado el alimento más básico de la dieta olmeca. En general, cada año se producían dos grandes cosechas. Como ocurriría después con otras civilizaciones, este cereal llegó a tener una consideración casi divina.
Otros productos frecuentes en la dieta de los olmecas eran los frijoles, la calabaza, el tomate y la papa, además de frutas y plantas silvestres presentes en las zonas que habitaban.
Por su parte, los animales más consumidos eran los conejos, los venados o los mapaches. En un momento dado, los olmecas lograron domesticar algunas especies, como el pavo, lo que facilitó su incorporación a su dieta.
Tradiciones
Los olmecas fueron, posiblemente, los inventores del juego de pelota que después se generalizó en otras culturas de Mesoamérica. Según los expertos, este juego se practicaba tanto por diversión como con fines religiosos. Aunque no existen datos directos, sí se han encontrado pelotas de goma datadas en el 1600 a. C. en un pantano usado para sacrificios situado cerca de San Lorenzo.
Precisamente, también se han encontrado pruebas de la práctica de sacrificios humanos por parte de los olmecas. En general, parece que solían sacrificar niños, aunque, igualmente, han aparecido restos de adultos. Los motivos parecen ser religiosos.
Otro ámbito en el que los olmecas fueron innovadores fue en el del trato a los muertos, concretamente respecto a los rituales funerarios. Según su religión, los fallecidos pasaban a otra vida después de la muerte, por lo que estos ritos eran importantes, aunque variaban según la clase social.
Así, los campesinos eran enterrados en la tierra y se levantaba una piedra que hacía de lápida. Los sacerdotes y gobernantes, en cambio, eran enterrados con ricas ofrendas destinadas a los dioses. Algunas pinturas encontradas demuestran que en las ceremonias participaban chamanes para bendecir la tierra.
Arte
Los restos arqueológicos mejor conservados son las obras realizadas con piedra, tanto monumentales como las pequeñas fabricadas con piedras preciosas. En general, se trata de un arte estilizado y con motivos religiosos.
A pesar de lo anterior, los olmecas también elaboraron obras de arte marcadamente naturalistas. Según los expertos, llama la atención su conocimiento de la anatomía humana.
Aparte de la representación de seres humanos, los olmecas también se caracterizaron por representar animales. En este ámbito destacan las vasijas en forma de ave o de pez.
Por otra parte, la arquitectura olmeca era muy monumental. Una de sus construcciones más importantes eran las pirámides, que podían ser tanto cuadrangulares como redondas. La materia prima de estos edificios era la arcilla y, para dotarlas de mayor durabilidad, añadían sistemas de drenaje.
En el caso de la escultura, y dejando de lado sus cabezas colosales, los artesanos olmecas fabricaron pequeñas figuras y serpentinas. Sus templos y tumbas estaban adornados con esculturas y espejos con cristales.
Por último, su cerámica se caracterizaba por tener un solo color o, como mucho, dos. Sus obras estaban adornadas con motivos mitológicos o geométricos, aunque lo más habitual es que se representaran animales.
Cabezas colosales
Las 17 cabezas colosales que se han encontrado hasta el momento son, sin duda, las obras artísticas más conocidas de esta cultura. Su peso va desde las 6 toneladas a las 40 y, según la teoría más aceptada, representan a gobernantes y a guerreros. Para su construcción los olmecas usaron basalto y otros tipos de piedras volcánicas, todas de gran tamaño.
Cada una de esas cabezas fue elaborada con rasgos distintos, aunque todas comparten una cierta apariencia negroide. Esto dio lugar a una teoría, luego desechada, acerca de un posible contacto con pueblos del otro lado del
Mesoamérica es un área
compleja, con una enorme diversidad de climas, ecosistemas, fauna y flora con
enormes porciones de territorio húmedo y altamente fértil. En algunas regiones
hay importantes ríos, en otras las lluvias marcan las estaciones del año, y
otras más los cerros hacen que las aguas se concentren y nutran lagos y
arroyos. Es un territorio montañoso, serrano, con volcanes cuyas cenizas
abonaron e hicieron todavía más fértil. Según Paul Kirchhoff, Mesoamérica
comienza en una región que se encuentra en el sur de Tamaulipas, en la
desembocadura del rio Soto La Marina en el golfo de México, desde donde se
extiende formando la figura de la letra U, hasta llegar a la Cuenca del Golfo
de México, desde donde se extiende formando la figura de la letra U, hasta
llegar a la cuenca del Sinaloa. En el sur esta área geográfica-cultural se
extiende por todo Centroamérica, siguiendo el curso de los ríos de Belice y los
lagos y los volcanes de Nicaragua hasta las selvas de Costa Rica. Mesoamérica
tiene tal diversidad de ecosistemas para su estudio se ha dividido en cinco áreas
culturales. Estamos frente a un mosaico de sociedades que compartían algunos
rasgos culturales, como ciertas prácticas religiosas y dioses, elementos lingüísticos,
tradicionales, costumbres y formas de organización política. Esto no quiere
decir que estas culturas fueran iguales, pues cada una de ellas tenía sus
particulidades.
Las áreas mesoamericanas son:
El Altiplano Central, que vio nacer antiguas culturas como: Cuicuilco y Teotihuacán, pero también ahí se asentó un
abanico de culturas nahuas que construyeron ciudades como Teotihuacán, Tlaxcala
y Cholula. Esta región está compuesta por los estados de Morelos, Puebla,
Ciudad de México, Querétaro e Hidalgo Hacia el oriente las Culturas del Golfo
se asentaron en los estados de Veracruz y Tabasco, donde dese tiempos muy
remotos destacaron los olmecas y posteriormente los huastecos y totonacos.
Limitadas por las costas del Océano Pacifico, las culturas de Occidente, entre
las que destacaron los purépechas o tarascos, se desarrollaron en los estados s
Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Guanajuato y Guerrero. Hacia el
sur de esta región, los zapotecos y mixtecos, se adueñaron del área
mesoamericana de Oaxaca. Por último, en los estados surestes como Chiapas,
Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo pero también en la región de Centroamérica
integrada por fracciones de Guatemala, Belice, y Honduras, los mayas
construyeron extraordinarias ciudades y desarrollaron una cultura compleja y
original.
Una de las características más
importantes de Mesoamérica fue la intensa actividad agrícola; no obstante,
siguieron cazando algunos animales, como el conejo y el venado. Fue en esta región
donde hacia el año 7000 a.C., se comenzaron a domesticar las plantas básicas de
la alimentación prehispánica, como el maíz, el chile, la calabaza y el frijol.
Las técnicas agrícolas fueron perfeccionando según las condiciones ambientales.
En los lagos de la Cuenca de México se inventaron las chinampas, que permitían varias
cosechas al año, aunque también se desviaron ríos y construyeron terrazas para
poder cultivas. La agricultura permitió la supervivencia y el crecimiento de
los centros urbanos, y los excedentes posibilitaron una de las actividades económicas
más importantes de la zona: el comercio. Las ciudades mesoamericanas,
ciudades-Estado, si bien no se pueden comparar con los estados de la
actualidad, bien delimitados territorialmente, si se puede decir que se fueron
volviendo más complejos en su organización social y política.
Así, la estratificación de
la sociedad y la especialización de actividades permitió el surgimiento de
familias nobles, pero también hubo grupos que se dedicaban a la guerra; otros que
observaban las estrellas e interpretaban la naturaleza, como los sacerdotes;
mientras las clases bajas se componían de artesanos y agricultores.
Los investigadores han
propuesto algunas características del área mesoamericana que tienen que ver
solo con su geografía, sino también con la cosmovisión de las civilizaciones
que a lo largo del tiempo se asentaron en este territorio. Entre los rasgos
comunes de las culturas de esta área esta no solo la alimentación basada en el maíz,
sino la escritura, el juego de pelota, el desarrollo del calendario, los rasgos
arquitectónicos, algunas deidades del agua, el sol y la fertilidad, la jerarquía
social, el desarrollo de la cerámica, el sacrificio humano, el uso de la coa, y
la construcción de centros ceremoniales, entre otros más.
Un oasis es un paraje en medio del desierto donde se puede hallar el agua y vegetación rodeada de territorios estériles, Hacia el año 500 a.C. una porción de la zona accidental y central de Aridoamerica comenzó a sufrir algunos cambios importantes. Era una región semiarida con algunos ríos como, el Casas Grandes, el Asuncion, el Gila, el Bravo y el Yaqui. La presencia de agua en medio del desierto, a lo cal debe su nombre esta área, proporciono la humedad que hizo posible el desarrollo de culturas articulares. Sin embargo, Oasisamerica, nunca dejo de ser un territorio agreste, aunque hay que decir que la presencia de vital liquido, la adopción de técnicas e instrumentos de trabajo, asi como de ciertas obras hidráulicas para el riego, permitieron que los pueblos aqui asentados participaran en la agricultura.
Oasiamerica puede dividirse en varias áreas culturales, como Hohokam, en Sonora y Arizona; Anasazi, principalmente en Nuevo México, Patayan, que se encuentra en Baja California y el actual estado de California en Estados Unidos, y Mogollon, un área que ocuparía algunos territorios de Chihuahua y Sonora en México, pero también Arizona y Nuevo México en la Unión Americana. Un ejemplo de este punto es Paquime, que por medio del comercio se convirtió en punto de encuentro entre las culturas nómadas del norte y los pueblos agrícolas de Mesoamerica. También conocida como Casas Grandes,los restos de Paquime se encuentran en Chihuahua y dejan en evidencia de que no se trataba de una aldea, si no de una autentica ciudad construida con adobe, en la que también se practicaban con intensidad actividades agrícolas y donde se habían adaptado practicas culturales de los pueblos sedentarios del sur, como el juego de pelota, la elaboración de cerámica y complejos arquitectónicos.
La culturas de Oasisamerica, desempeñaron un papel importante en la historia de nuestro país, pues ayudaron que los diversos pueblos del norte y del sur, que habían permanecido distantes a consecuencia de las características del territorio pudieran comunicarse.
El norte de México carece de muchos de los recursos que hay en el sur. De entrada, gran parte del territorio esta compuesto por desiertos y llanuras, y serranías semideserticas de tierras estériles que no permitían adoptar la agricultura como actividad principal, pues ya que en esta región las luvias son esporádicas.
Por lo tanto, los grupos humanos que se asentaron en el norte de México y sur de Estados Unidos basaron sus actividades económicas en cacería y recolección; eran culturas nómadas que lograron resistir las difíciles condiciones ambientales gracias a que, durante siglos, habían acumulado conocimientos fundamentales de la flora y la fauna de la región.
Así, buscaban diversas cactareas y agaves que no solo les servían de alimento, sino también para la confección de ropa y herramientas. Algunas de están plantas tenían propiedades alucinógenas y les servían para ciertos rituales. En el desierto se volvieron especialistas en hallar bellotas, piñones, mezquites, yuca,chia, nopales, que también formaban parte de la dieta de estas culturas del norte; ademas, cazaban venados,serpientes, tortugas y aves. En las costas hubo grupos que se dedicaron a la pesca y a la recolección de sal, productos que eran intercambiados con otros pueblos tanto en Oasisamerica como en Mesoamericana, por lo que el comercio tambien fue una actividad importante entre estas culturas.
Algunos grupos se concentraban en aldeas temporales, regularmente en invierno, otros solían buscar cuevas. Sus herramientas estaban elaboradas con diversos tipos de piedras con las que hacían metales, martillos y las puntas de sus lanzas y flechas. Estas culturas lograron adaptarse a las condiciones mas hostiles: al calor extenuante del desierto, y al frio sin humedad de la sierra, sin embargo, esta forma de vida les dejaba poco tiempo para desarrollar la escritura o la arquitectura.
Los arqueólogos dividieron el desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas en tres grandes períodos de tiempo: el período PreClásico o período Formativo extendiéndose de 1500 a.C. - 300 d.C., el período Clásico extendiéndose de 300 hasta 950 d.C., y el período PosClásico que comprende desde 950 hasta 1521 d.C.
Cuando la población de Mesoamérica desarrolló técnicas de agricultura más intensivas, los especialistas políticos empezaron a gobernar sus sociedades. Indudablemente surgieron papeles de jefes superiores que envolvían posiciones que una vez fueron de líderes espirituales poderosos. Eventualmente, el incremento de la población llevó a la competencia de recursos locales y mecanismos por el cual líderes políticos organizaron cooperativas de cultivo que podían aplicarse tan efectivamente como la movilización de fuerzas militares. De esta manera líderes PreClásicos aseguraron el poder que ellos necesitaban para centralizar su autoridad. Formas incipientes de escritura en Oaxaca empezaron aparecer como en los 500 a.C. Entre los 500 y los 200 a.C. surgieron centros de ceremonias precoces en las tierras mayas en sitios como El Mirador, Nakbé, Cerros, y Uaxactún.
El período Clásico fue caracterizado por el surgimiento de sociedades estatales urbanas a lo largo de Mesoamérica. El principal fue Teotihuacán. Presumiendo una población de más de 100,000 habitantes, era una de las ciudades más grandes en el mundo entre los 200 a los 700 d.C. La ciudad Zapoteca de Monte Albán surgió para dominar mucho de lo que es actualmente Oaxaca. Los centros cívicos ceremoniales duraderos como Tikal, Calakmul, Palenque, Copán y otras decenas de ciudades de estados poderosos de las tierras bajas mayas, surgieron de comunidades PreClásicas precoces localizadas dentro de la jungla de Petén en el corazón de Guatemala. Para los años 300 d.C., monumentos con textos jeroglíficos describiendo orígenes divinos que ilustran la transformación de la organización social desde jefes hasta majestades institucionales. Entonces para los 900 d.C., la mayoría de los grandes centros fueron abandonados, algunos después de experimentar crecimiento continuo por más de un milenio. Hay muchas teorías postuladas para la explicación del colapso de la sociedad, pero ningún factor en particular cuenta la historia completa. La mayoría de las ideas se enfocan en la inestabilidad fundamental de la élite Clásica de las organizaciones socio-políticas compuestas por la degradación medioambiental; cambios de clima y la disminución de los recursos debido a la sobrepoblación. Algunas áreas dieron testimonio de un florecimiento breve de estados secundarios entre los 800 a los 1200 d.C. una era llamada algunas veces el Clásico Épico. Centros ceremoniales como Uxmal, Xochicalco, Cacaxtla, y El Tajín fueron renombrados por sus extraordinarios desarrollos artísticos en sus fachadas de piedra de mosaico intrincado y las pinturas al fresco.
Durante el período PosClásico, gobiernos regionales llegaron a ser altamente segmentados y comercialmente orientados. Se enfatizó en los desarrollos de las "grandes casas," las redes de cuartos y cortes encerradas idealmente hechas no solo para fiestas reales que fue una parte integral para la formación de las alianzas de larga distancia, sino también para la proliferación de un nivel desigual de arte y producción de cerámica. Fue entonces que la competencia para el acceso a las redes de intercambio de élites llegó a ser tan pronunciada que los alfareros y comerciantes fueron conducidos para buscar los más raros y exóticos materiales para aumentar al máximo el valor de sus regalos. La tecnología para derretir oro, plata y cobre fue introducida por Sur y Centro América, mientras que la turquesa minada en el suroeste de América se intercambió por el plumaje de Guacamayos de colores escarlata. Nunca antes la economía de Mesoamérica fue expuesta a materiales tan raros de lugares tan remotos. Después de la caída de Tula, un estado de la ciudad Tolteca que dominó México Central desde el siglo nueve hasta el trece, la gente azteca se movió para el sur del lago Texcoco. Eventualmente ellos pudieron afectar el balance del poder en la región a tal grado que a ellos se les concedió matrimonios reales con familias toltecas veneradas. Por los 1450, los méxica, ahora los más poderosos de los siete grupos aztecas originales, incorporaron sus rivales anteriores y juntos conquistaron un imperio. Eventualmente le dieron el nombre a la nación de México, mientras que la ciudad de Tenochtitlán llegó a ser lo que conocemos hoy como Ciudad de México.